La Morenita
El tono moreno de la piel hizo que el pueblo indígena y mestizo la reconociera como propia desde el primer día — a diferencia de las vírgenes europeas de los retablos. El contraste con la Guadalupe extremeña es total: aquella es una talla negra medieval con el Niño en brazos; esta, una mujer morena, joven y encinta. Compartieron nombre, no rostro.