El nombre Guadalupe
Un topónimo extremeño en boca de un anciano nahua
Según el Nican Mopohua, el nombre no se lo dijo a Juan Diego. Se lo reveló a su tío, Juan Bernardino, en la quinta aparición, al sanarlo: quería ser llamada "la perfecta siempre Virgen Santa María de Guadalupe".
Y ahí empieza el enigma. Guadalupe es un topónimo extremeño de raíz árabe — y el náhuatl no tiene los sonidos g ni d. Un anciano nahua de Tulpetlac difícilmente pudo pronunciar, y quizá ni retener, esa palabra. ¿Qué dijo entonces?
La hipótesis española
La explicación más sencilla: el nombre lo pusieron los españoles. La Virgen de Guadalupe de Extremadura era la gran devoción de Castilla y, en particular, de los extremeños que encabezaron la conquista — Cortés entre ellos. Ante una nueva imagen mariana aparecida en su territorio, los frailes y funcionarios habrían aplicado el nombre que traían de casa. El nombre viajó en los barcos; la imagen, no (ver el ensayo sobre la Guadalupe extremeña).
Las hipótesis náhuatl
La otra lectura: Juan Bernardino dijo un nombre en náhuatl que los oídos castellanos asimilaron al que ya conocían. Los candidatos más citados:
- Coatlaxopeuh ("la que aplasta la serpiente"): sonaría aproximadamente cuatlasupe. La serpiente sería la del culto antiguo — Quetzalcóatl, la serpiente de piedra — y el eco bíblico de la mujer que pisa a la serpiente es inmediato.
- Tlecuauhtlapcupeuh ("la que procede de la región de la luz como águila de fuego"): lectura propuesta en el siglo XX, de fonética también cercana.
Ninguna aparece en fuentes del siglo XVI; son reconstrucciones posteriores. Pero explican algo que la hipótesis española no explica del todo: por qué el relato insiste en que ella misma dio el nombre.
La etimología extremeña, para acabar de enredar
El propio topónimo español está en disputa: del árabe wād (río) más un segundo elemento leído como el latín lupus ("río de lobos") o como al-lubb ("río escondido, cauce oculto"). El nombre de la Guadalupana sería, en cualquier caso, un palimpsesto: árabe sobre latín, castellano sobre náhuatl.
La postura de este atlas
Ninguna hipótesis está resuelta y este sitio no lo va a resolver. Lo que sí es un hecho: para el pueblo que la adoptó, el nombre dejó de ser extremeño en una generación. Guadalupe, hoy, es una palabra mexicana.